Guillermo Guerrero

Mientras varios se acongojan por la muerte de una persona de la que alguna vez escucharon el nombre -tal vez hasta vieron algo, aunque haya sido hace veinte años- como es (era) Andres Cascioli, a mi me gustaría dedicarle un espacio acá a Guillermo Guerrero, que falleció ayer.

Guillermo Guerrero es una persona absolutamente desconocida para mí, al que nunca conocí ni de nombre, y no me interesé por su obra jamás. Sin emabrgo, todavía podría encontrar un motivo para hacer un post (o un algo en Twitter o FB) de corte "Adiós maestro", o "Se fue un grande del comics nacional", "La puta madre, esta semana se van todos los grsoos!"
[Y ni hablar de los que, de golpe, se olvidaron del pedófilo, y se acordaron de cuánto admiraban al Rey del Pop...]

Y es que este buen hombre era el creador de Lupín. Y Lupín era una de las revistas que estaban arriba a la izquierda, en el estante más alto, junto con las Patoruzú/ito y Isidoro/ito (por el tamaño, claro). Y yyo traté de leerla varias veces, pero me parecía horriblemente aburrida, y gorda (tenía muchas más páginas que las otras). Además traía planos, diagramas, cosas raras.
Ahora creo que estaba buenísimo que existiera una revista, en la era pre-internet y contemporánea de las maléficas Billiken o Anteojito, que pudiera traer esos pseudo Hágalo Ud. mismo.

Así que aquí va este homenaje para este desconocido que hacía esta revista aburrida que seguro estaba re buena.



* Porque sí, porque se me da la gana, escribí este post sólo con mis recuerdos, y no fui a chequear ninguna información. Todo lo que dije puede ser falso, pero es como mi mente lo recuerda. Y no me interesa conocer ninguna otra verdad por el momento. Y no sé por qué, pero para mí, no es Lúpin sino Lupín.

4 opiniones :

gerund dijo...

grosso post. yo lo banco.

Blanc// dijo...

yo tambien
desde cuando es venerable mickeal jackson??? que moral y memoria fragil...

Juan Solo dijo...

La de Guerrero fue, entre todas las muertes que se sucedieron, la que más lamenté. Por lo mismo que vos, básicamente: porque nadie le dio pelota y porque la Lúpin (los quiosqueros le dicen «Lupín» —y supongo que de ahí viene tu deformación, digamos, «profesional»—, pero el nombre de la revista es una españolización del término «looping» y hace alusión al carácter de aviador del protagonista) es una revista que siempre me cayó simpática pero nunca banqué leer. Además, hace poquito se murió Sídoli, el otro dibujante que la llevaba adelante, y Guerrero quedó solo. Para mí, era sólo cuestión de tiempo la muerte de su compañero, como sucede en casi todas las parejas de años que se quieren bien. Por último, me siento amigo de esos dos viejitos que seguían sacando una revista que se vendía poco pero alcanzaba a sustentarse, vendían en la vieja redacción CD con escaneos y se preocupaban por incluir entre sus planitos cosas relacionadas con la informática y demás modernidades (para que aprenda el puto de Quinterno). Eso. Siempre querré a la Lúpin.

Subjuntivo dijo...

Bueno, creo que vos lo resumiste mejor que yo. Nadie le daba pelota, y el tipo hacía algo bien respetable, y tenía eso de tratar de ponerle cosas interesantes, "novedosas", con los planitos y los diagramas, y esas cosas, y como suele pasar, la gente consumía más otras cosas, muchas de ellas de menor calidad.
Está bueno, además, que se hayan bancado seguir sacándola, y no tirar la toalla porque no valía la pena. El tipo evidentemente era un fana de los aviones, y lo hacía por gusto y no por su valor comercial.

S.

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