Aramos dijo el mosquito

Ya se me han reído por esto, como cuando hablé de matambre (uno de los posts más populares de este blog), pero no me importa, me la banco. Sé que quienes, como yo, lo piensen por primera vez, no van a venir a admitirlo. Me la banco.


Hay una expresión popular, utilizada cuando alguien se atribuye parte de algo que no le corresponde, que es "Aramos dijo el mosquito".


Por ejemplo:
— "...y al final terminamos limpiando todo el despiole..."
— "bueh... aramos dijo el mosquito!"

 

Y yo le busqué la vuelta por años, y no entendía bien. Mi espíritu, innegable, inevitable, iba por el lado de la lengua, de la terminación, del plural equívocamente usado. "Aramos", sonaba a plural... entonces... será que... no, pero...

 

Y un día, finalmente, lo comprendí.

 

El mosquito se posa sobre el buey, esto es algo habitual (habitual de los insectos sobre varios cuadrúpedos). El buey, a su vez, está trabajando: es el animal que, por excelencia, se ha usado para el arado de los campos (en tiempos en que no había la maquinaria que hay hoy, y se utilizaban arados tirados por animales).

De modo que el buey efectivamente ara el campo, y el mosquito, posado sobre este pero sin hacer el más mínimo esfuerzo, se dice arador también.

Y ahí creo que ya está claro y no vale la pena explicar nada más. De hecho, una búsqueda en internel (cosa que a veces me rehúso a hacer para poder mantener el misterio o la magia) confirma que la frase original es, en realidad, "aramos... al buey que partía el terrón."

 

 

Qué bien me siento ahora... (?)

Por Tres Monedas © 2009
design & code Quite Random