La delgada línea roja


Se mezcló todo. Todo se mezcló. Y algunas veces, algunas combinaciones, algunas mezclas, resultan de lo más peligrosas.
La pelota parece pasar de lado a lado, y en realidad no se mueve ni un poco: siempre los mismos están donde siempre estuvieron, nada más que peor. Así, y sólo así, y en el medio de justificaciones que nosostros mismos intentamos esgrimir ante nosotros mismos todo el tiempo, suceden las cosas. Cosas como que Callejeros intenta volver a tocar, o que un padre apunta entonces hacia ellos las amenazas de muerte que otrora ofrecieran al otrora Jefe de Gobierno; cosas como que los padres de algunas víctimas apoyen el recital "porque era la banda que a ellos les gustaba". Pasan cosas...
Nos olvidamos ya, nunca supimos tal vez, quién tiró la primera piedra: sólo vemos una competencia por ver quién tira más lejos la más pesada. Y entonces las cosas se suceden, encadenadas a la anterior, justificadas en un contexto que perdió toda forma.
Que Callejeros, después de lo sucedido, con una causa abierta (y no estoy hablando de Derecho), con tanto por resolver aún, por tanto por considerar, en el medio de situaciones tan delicadas, tantos dolores y susceptibilidades, tantas ausencias y angustias, utilice los medios para intentar evitar ser salpicado por la situación, y salga a decir que van a sacar un disco y a tocar en vivo, es como mínimo, desconsiderado, irrespetuoso, y desubicado.
Que la respuesta a esto por parte de algunos de los padres sea que apoyan el recital porque era la banda que sus hijos escuchaban (la misma que tocaba segundos antes de su muerte) es, básicamente, lamentable. Porque en su justificada lucha, la objetividad es un bien muy preciado. Una vez, por la particular situación que transitan, sentimos la necesidad de entenderlos.
Lo que es no sólo inentendible, sino absolutamente intolerable e inadmisible, sea en el contexto que sea, por las razones que sea, es que un padre, con las credenciales que quiera venir a mostrar, salga a decir que, si Callejeros toca, él se inmola en el escenario. O que él no va a matar a nadie, porque nunca mató, y no sabe hacerlo, y no es su metié, pero que " hay mucha gente sin trabajo..." No sólo se muiestra autoritario y potencialmente asesino ("autor intelectual", diría la Justicia), sino además irrespetuoso y desubicado: sugerir que existe una íntima relación entre la desocupación y el asesinato es caer demasiado bajo.

Mientras escribo esto, llega la noticia de que el recital de Callejeros ha sido suspendido. Pero, cabe aclarar, no fue por un repentino brote de moral ni ética ni sentido común; no fue ni siquiera por la decisión de un Juez que "entienda" en la causa: fue sencillamente porque el lugar que oportunamente se había escogido no cumple con tal o cual formalismo habilitacional. A no desesperar entonces, que tan pronto como el manager, ávido de dinero fresco encuentre otro lugar, con otro o los mismos empresarios ávidos de plata fácil, los mismos 13000 que hoy devuelven sus entradas podrán volver a adquirirlas.

3 opiniones :

maldita dijo...

Espero que no te moleste mi comentario pero, tratando de correrme del todo de cualquier tipo de demagogia que me pueda surgir, debo decir que me encantan tus columnas de opinión, y te exhorto a que te pongas media pila con difundir este blog. Este o no de acuerdo con tus opiniones (aunque por ahora lo segundo todavía no se dio), escribís bien, sos claro, tenés buen vocabulario y pocos errores gramáticales. Sos un gran columnista de opinión que no ha sido descubierto todavía, digamos. Me parece que más gente tedría que tener la posibilidad de acceder a este lado de vos, porque lo considero muy valioso, y es una pena que se esté quedando sólo en una página perdida a la que, por ahora, sólo dos tenemos acceso...

he dicho.

Subjuntivo dijo...

"demagogia.
(Del gr. δημαγωγία).
1. f. Práctica política consistente en ganarse con halagos el favor popular.
2. f. Degeneración de la democracia, consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantener el poder."

Creo que esto no es lo que vos buscás: no te disculpes por una demagogia que nunca podría ser.

Pero, y en esto no puedo opinar, sino simplemente exponer la más absoluta de las verdades, estás exagerando.
Yo puedo quedarme con la intención y el sentido ulterior del halago, pero no con tan envalentonados dichos.
Por otro lado, te insto, aprovechando tu bravía y mi comoditud, a que seas vos, para que sean luego otros, quien haga la mentada publicitud. Toda vez que se vuelva mi provecho, será bienvinida.

Atte,
S.

maldita dijo...

nop.
uno, el sentido metáforico de la palabra demagogia para significar halago en exceso para ganar la simpatia de alguien, se utiliza.

dos, no es excesivo mi comentario ni ahí. me cuidé mucho en eso. todo lo que digo es lo que realmente pienso. tal vez me equivoco (no creo), pero no hay exageración.

tres, no hago propaganda del blog por tu conflicto con la firma del autor... sino, avisame. pero después no te quejes de mis medios publicitarios...

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